¿Cuales son las causas de la parálisis cerebral?

El día 2 de octubre se celebra el Día Mundial de la Parálisis Cerebral cuya intención es no sólo informar y concienciar sino también dar visibilidad a un trastorno que, según la web de ASPACE (Entidad sin ánimo de lucro de Atención a la Parálisis Cerebral de toda España) afecta a 1 de cada 500 personas en todo el mundo, siendo así una de las afecciones cerebrales más comunes. 

La parálisis cerebral afecta al tono muscular, el movimiento y las habilidades motoras y suele ser consecuencia de un daño cerebral que ocurre durante el embarazo, en el nacimiento del bebé o entre los 3 y 5 años del niño. 

Las causas de las parálisis cerebral son, en muchos casos, desconocidas, pero las diversas investigaciones señalan a que puede deberse a problemas que afectan al cerebro del niño cuando todavía está en pleno proceso de formación y desarrollo, antes de nacer o durante la lactancia inicial. 

Por ejemplo ¿Qué ocurre por ejemplo si el cerebro del bebé se queda sin oxígeno durante el embarazo o el parto? Las células cerebrales comienzan a morir menos de cinco minutos después de interrumpirse el suministro de oxígeno. Como resultado, la hipoxia cerebral puede causar rápidamente la muerte o daño cerebral grave. 

La parálisis cerebral también puede ser causada por alguna bacteria que afecta al cerebro, como en el caso de la meningitis bacteriana, infecciones o  un accidente cerebro-vascular durante el embarazo o en el momento del parto, trastornos de origen genético o problemas médicos en la madre durante el embarazo

El nacimiento prematuro del bebé también supone un factor de riesgo, ya que puede que el cerebro no esté desarrollado en su totalidad. Aproximadamente el 10 por ciento de los recién nacidos nace prematuramente, y de esos bebés, más del 10 por ciento tendrá lesiones cerebrales que llevarán a la parálisis cerebral y otras incapacidades de origen cerebral.

En definitiva, las causas que se derivan en parálisis cerebral son de naturalezas muy distintas, y se dan durante el momento de desarrollo cerebral del feto, el parto o en los primeros años de vida del niño. 

Las herramientas para un diagnóstico precoz así como para la prevención de los factores de riesgo, son indispensables para minimizar la incidencia de daño cerebral y para mejorar la calidad de vida de aquellos que ya se ven afectados en mayor o menor medida. 

Desde la Fundación AINDACE, en Oviedo, colaboramos no sólo con la investigación sobre el daño cerebral, sino también poniendo a disposición de nuestros asociados distintas terapias cuya intención es mejorar su función motora, cognitiva o incluso del habla. 

Si te gustaría obtener más información, ponte en contacto con nosotros en el 663 759 266 o enviando un correo a info@fundacionaindace.org. Estaremos encantados de atenderte.